Programas y Circuitos
Patagonia y Glaciares
 






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Se dice que la Patagonia no necesita introducción. Este terreno salvaje y desolado ha figurado siempre en las fantasías exóticas de muchos aventureros de todos los tiempos. Es el último rincón de la famosa Cordillera de los Andes y, para algunos exploradores, fue el fin del mundo. Como todos los finales, evoca un misterio infinito que los fuertes vientos esconden en sus manos. Debido a su proximidad con la Antártida, durante años, la Patagonia estuvo totalmente cubierta y después despojada de grandes ríos de hielo, en tiempos en que el hombre en esta región era apenas un sueño. El hielo y el tiempo dieron forma en ella a un increíble y sorprendente coloso de granito de 3000m que hoy domina planicies salvajes y desiertas de arena, verdes bosques subantárticos, miles y miles de kilómetros cuadrados del mismo hielo del Pleistoceno que sobrevive todavía, acantilados costeros ricos en fósiles, explorados por Darwin y muchos de los más notables expertos en glaciares como el Perito Moreno. Inmensos lagos de color turquesa son la puerta a estas tierras prehistóricas, donde la escala es cien veces más grande que la habitual, al igual que la mitología y la imaginación del caminante que se presta al desafío de explorar esta área. La abundancia de una vida silvestre rara y diversa es asombrosa, y para el viajante atlético, la Patagonia tiene algunas de las escaladas más exigentes, así como recorridos de trekking para disfrutar de este magnífico paisaje a otro ritmo. El cerro Fitz Roy (3375m) y el cerro Torre (3128m) son famosos centros de montañismo en el mundo, debido al grado extremo de dificultad de sus salientes, sus paredes golpeadas por fuertes vientos súbitos, y sus picos coronados por enormes hongos de hielo. Las Torres del Paine en Chile son otro ejemplo de la extrema creación de la naturaleza en la Patagonia. En la ciudad pesquera de Puerto Natales o en la importante ciudad de Punta Arenas, podrá acceder a gran parte de la historia de esta región, conservada en Museos y Universidades. El Sur de los Andes Patagónicos permite llevar a cabo expediciones a los vastos hielos continentales, verdaderos testigos de las glaciaciones de hace 50.000 años. Esto le provocará una emoción inimaginable, ya que allí podrá ver las milenarias paredes de color azul intenso a menos de cien metros... ¡o incluso caminar por ellas! Caminar, explorar y descubrir estas regiones será suficiente para recuperar, vivir y disfrutar el ritmo de la creación de la naturaleza. Por lo tanto, cualesquiera sean sus ambiciones a la hora de encontrar aventuras, la Patagonia siempre vale la pena en cualquier momento del año.